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La Correcta Posición de la Pelvis en Atletas de Fondo

La correcta posición de la Pelvis en Atletas de fondo

La articulación lumbo-sacra representa un punto débil del raquis. En este punto se incrementa el estrés de compresión y por los impactos al correr. En bipedestación, la base del sacro se halla inclinada hacia delante alrededor de 30° en relación al plano sagital, pudiendo girar sobre un eje transversal (articulación coxofemoral) en sentido anterior y posterior. Estos movimientos de anteversión y retroversión deben ser uno de los objetivos principales, como trabajo de propiocepción inicial de cualquier programa de acondicionamiento físico. Debemos entender el equilibrio del cinturón pélvico para mantener estable dicha estructura y con ello asegurar la integridad de la zona lumbar.

Grupos musculares fundamentales que conforman el corsé muscular:

a-    Retroversión: Recto mayor, oblicuo mayor, oblicuo menor, glúteo mayor, isquiotibiales.

b-    Anteversión: músculos dorsales, espinales, pequeño y gran psoas, ilíaco, recto anterior (cuádriceps)

 

Un equilibrio entre estos dos grupos musculares, favorece la conservación de la pelvis en posición neutra.

 

Cuando la pelvis está fuera de alineación, la columna está fuera de alineación. Cuando la columna está fuera de alineación, se producen efectos adversos en el sistema neurológico. Las piernas estarán fuera de alineación.

 

Longitud Diferencial de los Miembros Inferiores y otros indicadores de DESALINEACIÓN PÉLVICA

 

La mala alineación Pélvica se confirma cuando ciertos puntos del cuerpo son cuidadosamente examinados por un profesional entrenado. Una diferencia de longitud de las piernas es un indicador clave. Hay muchos otros indicadores para el ojo entrenado: por ejemplo, un pie cayendo más que el otro al acostarse, un pie apoyando en el arco externo y el otro en el arco interno; un hombro más alto, la rotación medial y lateral del fémur, etc.

 

A quien le importa la alineación pélvica?

Como corredores, tendemos a ser más conscientes de nuestros músculos cuando las cosas no andan bien.  Esas familiares molestias en los isquiotibiales, el dolor asociado con el síndrome piriforme (dolor ciático) y el dolor en las rodillas (la lista sigue) lo demuestran.

 

La pregunta es, ¿por qué tenemos estos problemas? A menudo es la forma que tiene nuestro cuerpo para compensar una pelvis mal alineada.

 

Qué es una pelvis desalineada?

 

Para entender esto, necesitamos una base de anatomía. En su forma más simple, la pelvis está compuesta por el sacro, ilion, isquion y el pubis (los tres huesos se fusionan y se conoce comúnmente como el “hueso de la cadera). Los principales músculos que actúan alrededor de la pelvis son los glúteos (mayor, medio y menor), flexores de la cadera (ilíaco y psoas), piriforme, isquiotibiales y la espalda baja (incluyendo el cuadrado lumbar).

 

 El sacro y el ilion forman la articulación sacroilíaca. Si esta articulación está rígida o mal alineada, no será capaz de moverse en su patrón normal. Esto creará tensión en los músculos que actúan a su alrededor. Algunos músculos compensarán esto aumentando el tono. Por ejemplo, el piriforme comenzará a contracturarse  y a fatigarse por el exceso de trabajo tratando de ayudar a la articulación a fijarse. Esto se siente como un dolor en la cadera o en los glúteos (tercio proximal de los isquiotibiales) por compromiso del nervio ciático. El músculo piramidal de la pelvis, no actúa  sólo para compensar la falta de movimiento de la articulación sacroilíaca. Cualquiera de los músculos que se insertan en la pelvis puede verse afectados:

 

– Los isquiotibiales pueden padecer una contractura crónica.
– Los aductores pueden tensarse.
– Los flexores de la cadera se acortan y tensan.

– Los tensores de la fascia lata producen dolor.

– La espalda baja se vuelve rígida y aparece dolor crónico.

 

Demás está decir las consecuencias que implican estos sucesos. Desde distensiones Grado I/II hasta desgarros completos de los grupos musculares. Nuestro tiempo de corredores puede llegar a su fin.

 

Los problemas también continuarán en la cadena biomecánica: si el glúteo medio no puede funcionar correctamente debido a que la pelvis no está alineada, no será capaz de estabilizar la cadera. Cuando se produce el golpe de talón, la rodilla ahora girará hacia afuera en exceso,  debido a que la cadera es inestable, esto producirá a dolor medial de la rodilla.

Si a pesar de realizar una correcta técnica de elongación, no puede conseguir que un músculo se relaje, lo más probable es que haya un desajuste. Si los huesos donde se insertan,  no están en la posición correcta, no hay manera de que los músculos pueden relajarse. Muy por el contrario, ellos se tensarán. Una vez restaurada la mecánica pélvica, (a menudo a través de Alineación Vertebral), los músculos pueden relajarse y estirarse con eficacia. Las lesiones se reducen al mínimo y la función se maximiza.

Con cada paso que damos, nuestros cuerpos pasan a través de una serie de movimientos coordinados; las plantas de los pies, los músculos del pie y la pierna ayudan a estabilizar el contacto con el suelo, los músculos en el muslo ayudar a estabilizar la articulación de la rodilla, los músculos glúteos ayudar a estabilizar la cadera, los discos de la columna vertebral ayudar a absorber los golpes transmitidos desde el suelo. A pesar de que la pelvis es sólo un eslabón en esta cadena, es un vínculo que los corredores no debemos olvidar.

Dr. Martín Bernardo Máspero MN 76462

Praxis Vertebral – Alineación Vertebral Aplicada al Deporte AVADE.

www.vertebrae.com.ar

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